Cómo formatear JSON y detectar errores comunes
Un JSON mal formateado no siempre es un JSON inválido — a veces solo es difícil de leer. Pero cuando además contiene un error de sintaxis, encontrarlo a simple vista en un archivo de una sola línea puede llevarte diez minutos que un formateador resuelve en un segundo. Esta guía repasa los errores más comunes y cómo detectarlos rápido.
Por qué merece la pena formatear antes de depurar
Cuando un JSON viene comprimido —desde una API, un log o una herramienta de build— todo el contenido aparece en una sola línea. Si hay un error de sintaxis en algún punto, localizarlo a ojo entre cientos de caracteres es lento y propenso a errores. Formatearlo primero (indentación de 2 espacios, un valor por línea) hace que la estructura sea evidente y que el error, si lo hay, salte a la vista.
Los errores de sintaxis más comunes
Estos son los que más veces vas a encontrarte:
1. Coma final antes de cerrar
{
"nombre": "Ana",
"edad": 30,
}
La coma después de 30 es inválida en JSON estricto (a diferencia de JavaScript, donde sí se permite). Quítala antes de la llave de cierre.
2. Comillas simples en vez de dobles
{ 'nombre': 'Ana' }
JSON exige comillas dobles tanto para las claves como para los valores de texto. Las comillas simples son válidas en JavaScript pero no en JSON.
3. Claves sin comillas
{ nombre: "Ana" }
De nuevo, esto es JavaScript válido pero JSON inválido: toda clave debe ir entre comillas dobles.
4. Valores undefined
{ "edad": undefined }
undefined no existe en la especificación JSON. Si el valor no existe, usa null.
5. Llaves o corchetes sin cerrar
El error más habitual en JSON escrito a mano. Un validador te dirá exactamente en qué línea y columna falta el cierre, en vez de que tengas que contar llaves manualmente.
Ejemplo: de JSON con errores a JSON válido
Antes (con tres de los errores anteriores):
{ nombre: 'Ana', edad: 30, activo: true, }
Después de corregir claves, comillas y la coma final:
{
"nombre": "Ana",
"edad": 30,
"activo": true
}
Cómo validarlo antes de usarlo en producción
Antes de pegar un JSON en un archivo de configuración, una API o un pipeline de CI/CD, vale la pena validarlo por separado. Un validador que use el parser nativo del navegador (no una aproximación con expresiones regulares) te da la línea y columna exactas del problema, en vez de un mensaje genérico de «JSON inválido».
Puedes probar ambas cosas gratis y sin instalar nada con el JSON Formatter de Beauttytext (formatea y resalta la estructura) y el JSON Validator (localiza el error exacto). Todo se procesa en tu navegador — tu JSON nunca sale de tu dispositivo.